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El CAI pasó por encima de Galatasaray (85-68)

Pere Tomàs destapa el mejor CAI de la temporada

Escrito por @Marzo_s

Jueves, 04 Febrero 2016 00:00
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El CAI se había conjurado en la previa al partido contra Galatasaray para ganar y de paso, para seguir dependiendo de sí mismo de cara a la clasificación para la siguiente ronda de la Eurocup y cumplió, vaya si cumplió.

Y no fue fácil. El CAI empezó bien, con el acierto de Benzing, que parece mejorar cada jornada y con la inspiración interior de Norel. Pero Galatasaray es aquel equipo que le ganó a los rojillos hace no mucho por más de treinta puntos y no se les podía olvidar jugar a baloncesto del día a la noche. Los turcos no tardaron en entrar en el partido para voltear el electrónico de la mano de un buen Guler. Con el marcador en contra, aunque fuera en el arranque, aparecieron las primeras dudas y la renta aumentó hasta un peligroso 20-26 con el que se cerraba el primer cuarto. Tenía que aparecer Jelovac para tirar del carro con cinco puntos consecutivos en el inicio del segundo cuarto, poco antes de que empezara el “show” arbitral. Entre el público y el trío arbitral empezaban a desquiciar a Dorsey que le regalaba una técnica al CAI que los arbitros decidieron revisar parando el partido durante un buen puñado de minutos. El parón suponía un punto de inflexión. La grada se metía definitivamente en el partido y empezaban a aparecer los guerreros rojillos; empezaba Fotu y pronto aparecía también Kravtsov para poner en ventaja a los aragoneses. Sobrados de calidad, respondía el equipo turco, que lograba mantenerse en el partido al descanso, 42-39.

De repente apareció Tomàs. El jugador catalán apareció tras el descanso para dinamitar el partido. Hacía de todo y todo bien; anotó tres triples para 11 puntos sin fallo, capturando 4 rebotes y repartiendo dos asistencias; en un abrir y cerrar de ojos, el último hombre de la rotación ponía al CAI diez por encima, liberando toda la presión acumulada derrota tras derrota. Los rojillos se sentían, por fin, cómodos sobre el parqué y entre Jelovac y Kravtsov, elevaban la ventaja hasta 66-47 con el que finalizaba el tercer cuarto. La defensa de los aragoneses era una delicia y Galatasaray no lograba encontrar el espacio por el que atacar, como si los papeles se hubieran invertido al partido disputado en Turquía. La ventaja se iba hacia los veinte puntos e incluso había tiempo para pensar en recuperar el average o al menos, en maquillarlo. Todo el equipo estaba metido en el partido, hasta Henry, que pese a valorar en negativo (-3), también tuvo su momento de pasión. Solo se relajaron los ánimos en la recta final, en la que la grada saboreó una victoria que sabía a gloria y hasta hubo tiempo para ver en acción a Sergi García, que pese a intentarlo, no pudo anotar. Nada importaba en realidad, pues el triunfo se quedaba en Zaragoza y volvía esa mística comunión entre equipo y afición.

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El Desmarque