Facebook Twitter Youtube

Pedro Herrera culmina su plan del mal

Escrito por Pedro Bellido

Martes, 04 Octubre 2016 15:17
Reportar vídeo Reportar

1       
Pulse para ampliar

Imagen de Ander Herrera con la camiseta zaragocista

La convocatoria de Ander Herrera con la selección nacional absoluta y su más que probable debut ante Albania o Italia significará el último capítulo urdido por el maléfico Pedro Herrera, que a lo largo de los últimos años ha conseguido, por este orden, colocar a su hijo en el Real Zaragoza (en todas sus categorías inferiores y en el primer equipo), en el Athletic Club, en el Manchester United y en la selección española. No se recuerda plan igual desde que el doctor Maligno (que por cierto se parece mucho a Herrera y no se descarta que sea él) pidió un billón de dólares a los jefes de Austin Powers para no enchufar un rayo laser que acabase con el mundo mundial. 

Permítanme que me siga riendo (ahora ya, descojonando vivo) de quienes defendieron en su día que un jugador chulito, chupón, sin disparo de media distancia, que no hacía más que tirarse y era un tribunero cuando hablaba con los medios llegaba al primer equipo gracias, y sólo gracias, a que su padre se había cargado a todo el talento natural de la Ciudad Deportiva para hacerle hueco a él. En el más claro caso de nepotismo que se recordaba a orillas del Ebro. 

No contentos con eso, y para cuando ya Ander había conquistado a todo zaragocista desprovisto de envidia inducida y dejaba un porrón de millones de euros que ayudaban a salvar al club de la desaparición, aquéllos fenómenos seguían argumentando que su fichaje por el Athletic se explicaba por el pasado de su padre como jugador del club vasco. Ni siquiera cuando Ander puso patas arriba San Mamés, estos esforzados de la gruta dieron su brazo a torcer. Ya podrán imaginar que la historia siguió igual cuando el Manchester United pagó la cláusula de 36 millones de euros para llevárselo a la Premier. 

Lo peor de todo es que nada de esto tiene que ver con Ander. Nada en absoluto. Si toda esta historia se resumiera en criterios futbolísticos nadie podría rebatir nada. Lo peor de todo es que quienes emprendieron esta cruzada tantas veces perdida lo hicieron tratando de utilizar a Ander para hacer daño a su padre. O sea, el colmo de la ruindad. Acusar al padre de nepotismo queriendo herirle utilizando a su hijo. Lo mejor de cada casa. 

Y así seguimos a día de hoy. Hay quienes se han tapado un poquito, pero volverán. Y hay quienes siguen dándole duro y a la manzana. A todos aquellos modorros les podemos decir al fin, alto y claro, que han sacado la cátedra más importante de su vida: la de ser definitivamente tontos del ciruelo. 

01 CLICK PARA RESPONDER

 

 
El Desmarque