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Zapater siempre ha hecho gala de unos buenos códigos

El chico de la portada

Escrito por Jorge Oto

Martes, 21 Junio 2016 13:35
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Zapater.

Mentiría si dijera que lo recuerdo como si fuera ayer. Admito mi nefasta memoria y mi innata incapacidad para recordar anécdotas y vivencias ocurridas hace años y envidio a quien lo hacen sin apenas esfuerzo. Pero aquel día sí lo recuerdo. Sería principios de agosto  del 2004. El Zaragoza encaraba la segunda parte  de la pretemporada tras haber realizado un primer stage en Nyon.

En esta ocasión, el equipo entonces dirigido por Víctor Muñoz emprendía viaje a Inglaterra, donde iba a disputar tres encuentros amistosos frente a Watford, Bolton y Chelsea. En el aeropuerto (creo recordar que el de Barcelona) se me acercó un chaval que no alcanzaba los 20 años, con semblante serio y casi asustado. Casi sin mirarme, espetó: tú eres Jorge Oto, el del Diario Equipo ¿verdad? Nos habíamos conocido el día anterior, en la ciudad deportiva, donde habíamos quedado tras el entrenamiento para realizar una entrevista pero él quería asegurarse de no meter la pata. "Sí, Alberto, soy Jorge. Dime", le vine a responder. "Es que quería decirte que no tenías que  haber hecho la portada del periódico conmigo. Acabo de llegar, no lo merezco. Aquí está gente mucho más importante que yo, como  Cani o Villa, por ejemplo. Me he quedado de piedra cuando he visto mi foto en la portada y luego la entrevista en las primeras páginas. En todo caso, muchas gracias pero repito que es demasiado".

Creo que, tras unos segundos de incredulidad, acerté a decirle algo  así como que iba a ser la primera de muchas que vendrían después. Y se fue con la mirada baja y el mismo rostro temeroso. Hasta entonces  sólo sabía de Alberto Zapater que Víctor Muñoz le había hecho saltar desde el juvenil al primer equipo sin paso previo por el filial, algo inaudito. Pero en aquel aeropuerto, no sé realmente por qué,  fui consciente de que ese chico iba camino de convertirse en un símbolo  del zaragocismo. Por una vez en mi vida, no me equivoqué.

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El Desmarque