Facebook Twitter Youtube
La opinión de Jorge Oto

Morder para creer

Escrito por Jorge Oto

Miércoles, 03 Febrero 2016 13:38
Reportar vídeo Reportar


Con mucho camino perdido y la sensación de haber tirado más de media temporada por el sumidero, el Real Zaragoza afronta el encuentro del sábado ante el Leganés como una prueba de vida. Es la hora de la verdad. Atrás queda casi medio año marcado por la irregularidad y la demostrada incapacidad para conquistar el objetivo único del ascenso, por mucho que Mario escurra el bulto y señale a la directiva como la única que impuso ese cometido.

Se diría que todo vuelve a empezar, aunque con cierto retraso. Demasiado. A seis puntos de la promoción y nueve del ascenso directo, el Zaragoza regresa a casa con ropa nueva y otra cara. El cambio de fisonomía como consecuencia de la media docena de fichajes realizados en el mercado invernal supone, por un lado, la irrupción de un nuevo concepto de equipo. Culio, Ros y Lanzarote refuerzan una zona medular ávida de calidad y criterio, pero también de presión e intensidad. Porque al Zaragoza le falta carácter y personalidad y le sobra indolencia, lo que le confiere aspecto de alma en pena camino del infierno.

Es por ahí, precisamente, por donde ha de atisbarse el renacer zaragocista. Un equipo justo de calidad está a salvo si derrocha carácter, fe y fuerza. Ahora, si carece de todas esas cosas, no hay redención posible. Y los nuevos, sobre todo Culio y Ros, aportarán esa intensidad y presión necesarias para no dejar de soñar con el cielo. Lleva demasiado tiempo el Zaragoza sin presionar la salida del balón del rival. Cuando lo hizo, los resultados le auparon incluso a zona de ascenso directo. Cuando retrasó filas y dejó de morder, le destrozaron la yugular hasta dejarlo moribundo.

Así que, con la incertidumbre en retaguardia, donde se acumulan hasta cuatro bajas (alguna de ellas, como la de Vallejo, especialmente sensible), la sensación no compartida por el cuerpo técnico de que falta un elemento distinto arriba y la aspiración de que el efecto contagio se produzca desde los nuevos a los que ya estaban y no al revés, el Zaragoza señala el 6 de febrero como la fecha del renacimiento. Y el día en que La Romareda vuelva a creer.

01 CLICK PARA RESPONDER

 

 
El Desmarque